La doble de la estrella
Martes, 11 de Noviembre de 2008
Ayer, que tenía uno de esos días tristes en los que me puede el pesimismo, descubrí este poema de Sam Shepard que desde luego no me ayudó a mejorar mi estado de ánimo pero que me pareció precioso. No sé vosotros, pero yo a veces también me siento como la doble de la Estrella, os lo dejo aquí para que lo leáis:
Me encontré con la doble de la estrella
al abrise hacia los lados las puertas del ascensor
y yo salía
y ella entraba a las cuatro de la madrugada
y vi que estaba absolutamente pirada
le pregunté qué había tomado
dijo 6 Valium y Vino Blanco
porque hoy era el último día de rodaje
y le pareció que había que celebrarlo
follando con algún tío del equipo
y colocándose
porque éste era su pueblo
y ella iba a quedarse
mientras nosotros nos íbamos
y la tortura de no ser más que una doble
dejada atrás
en un pueblo en el que le dolía haber nacido
estaba destrozándola ahora
de verdad
y eso hizo que volviera a avergonzarme
de trabajar como actor en una película
y provocar ilusiones tan estúpidas
de modo que me la llevé a mi habitación
sin planes respecto a su cuerpo
y ella se sintió desesperadamente decepcionada
intentó arrojarse por la ventana
y le dije que no valía la pena
no era más que una película estúpida
no tan estúpida, dijo ella, como la vida