Hace un par de meses estaba en un bar haciendo un descanso en el trabajo. La tele, como es costumbre, estaba absorbiendo la atención del personal, en el programucha de turno comentaban con el sensacionalismo habitual la última de los jóvenes. Para el viernes estaba convocado un macrobotellón en todas las ciudades de España. Las imágenes de chicos borrachos dieron pie a la generalización. El barman y un parroquiano habitual se despacharon a gusto: que mira los jóvenes de ahora que sólo protestan para poder divertirse, que si lo dejan todo hecho un asco, que ahora se drogan, que ellos pues sólo se fumaban un porrito... Preferí no preguntarles por qué cosas habían luchado ellos de jóvenes, ni recriminarles la mierda que nos habían dejado.
Me alegra comprobar que los "dos viejos luchadores" podrán ver que la juventud, al menos unos cuantos, no estamos tan adormecidos como ellos piensan y luchamos como antaño podemos adivinar por sus reproches que esos dos lucharon.
Hay que destacar que todo esto está ocurriendo al margen de partidos políticos que hace ya mucho tiempo, si es que alguna vez lo hicieron, no nos representan ni luchan por nuestros intereses.
La vivienda digna es un derecho que recoge la constitución que tanto defienden los inventores del patriotismo constitucional. Es decir, la vivienda es un producto de primera necesidad al igual que el pan, el agua y no se debe permitir especular con él.
Actos pasados y siguientes convocatorias:
Otras historias de la Historia desde lo más antiguo hasta lo más reciente,Historia viva. Un poco de actualidad globalizada y algo de crítica constructiva y deconstructiva.
