Iba yo tan tranquilo saliendo del metro una soleada tarde de abril hacia mi facultad cuando vi en la avenida complutense dos policías municipales aparcando sus motos enfrente de la facultad de ciencias de la información, me fijé un poco más y además de los dos agentes que acababan de llegar observé que había dos motos más y detrás de las motos dos coches patrullas de la policía municipal. También había mucha gente mirando como si algo grave hubiese pasado. Me temí lo peor, algún tipo de accidente de tráfico en la parte de atrás de dicha facultad, una agresión… cualquier cosa grave que requiriese la presencia de tantos efectivos de “los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado“(en honor a Acebes). Me acerqué un poco más, no por mirón sino porque es mi ruta habitual, y puede observar lo que estaba ocurriendo…
Había hasta ocho agentes en la pequeña pradera, aledaña a dicha facultad, repleta de estudiantes que estaban cometiendo el terrible y siempre reprochable delito de beber en un lugar público. En concreto estaban consumiendo minis de calimocho y fumando porritos. Habría entre 100-150 personas y los agentes se dedicaron a pedir a diestro y siniestro la documentación.
Como podréis imaginar esta “redada” no salió en ningún medio “oficial”.
La imagen de los policías pidiendo la documentación a ciudadanos pacíficos que no estaban molestando a nadie me hizo pensar en varias cosas:
Realmente es un delito beber en la calle o ¿es una costumbre social milenaria en este y muchos países? Yo creo que es una forma de relación social y que cada uno se drogue como quiera.
Tengo la duda si la policía puede intervenir en el campus universitario a no ser que sea avisada y si es así ¿Quién podría haberla avisado?
Si algo se les puede reprochar a mis compañeros de universidad es que luego dejan la pradera llena de desperdicios.
Y ya por último, se cometen miles de delitos mucho más graves todos los días en el “corazón financiero de Madrid” y no creo que se organice nunca una redada parecida. A ver si de una puta vez se deja en paz a los ciudadanos decentes y se entra a saco contra los que nos están robando el futuro, los que quieren acabar con el estado social y privatizar hasta nuestro ocio. En nada habrá que pagar para poder ser onanista.
Me gustaría que se me explicase en que se basa la ley contra el consumo de alcohol en la vía pública.
La calle es de todos y no se puede privatizar. En fin que estoy hasta la polla de tanta hipocresía moral mientras te emborraches en un lugar privado o un bar que no sabes qué te están sirviendo no pasa nada, además es una forma de que los empresarios de la noche te puedan atracar tranquilamente.
A día de hoy se siguen consumiendo minis de calimocho en lugar de los hechos.
Otras historias de la Historia desde lo más antiguo hasta lo más reciente,Historia viva. Un poco de actualidad globalizada y algo de crítica constructiva y deconstructiva.
