Aunque mucha gente se empeñe en hacernos ver lo contrario hay alternativas al capitalismo salvaje y puede haber otro motor que no sea única y exclusivamente enriquecerse a costa de los demás. (Yo sigo sin entender cómo puede haber una empresa que vende, por ejemplo, ropa para niños y está hecha por niños que ellos mismos están explotando mientras que nosotros vemos en la publicidad a niños felices usando esa misma ropa.)
Muchas veces, supongo que como la mayoría, he pensado que este sistema económico-político (lo económico prima sobre lo político desde hace demasiado tiempo) es demasiado injusto siendo benévolo, no tengo tampoco un ideal platónico de sociedad pero creo que lo que hoy tenemos es insostenible. También creo que es imposible ponerlo todo patas arriba de un día para otro y siempre he pensado en cómo se puede ir corrigiendo este tinglado hasta llegar a un punto en que se puedan cambiar las estructuras actuales por otras mejores y justas.
He leído este artículo, en www.rebelion.org, en el que se definen y explican las diferencias entre cooperativismo y economía solidaria y las cosas que les unen o les pueden unir y me ha parecido interesante. Probablemente sólo funcionaría como un factor corrector del capitalismo neoliberal pero por algo hay que empezar.