Currantes del cine: Emilio Ruiz del Río.


¡Cooorten! Se acabó la escena y la maquilladora corre a reforzar el colorete de la estrella, que amaneció con ojeras en un after; el galán venido a menos se enciende un cigarrillo; y la cámara de nuestra imaginación se aleja en un ejercicio de cine dentro del cine, como La noche americana, y entonces se ven los paisajes que hay detrás de la pantalla (sí, ese cabaret de entre guerras no tiene techo y los cubatas que son de atrezzo), y a los obreros del Dios de la película.

Me gustaría hacer más a menudo algún parrafillo oferente para todos aquellos profesionales del cine que tan duro curran sin ofrecer su cara ni apenas su nombre en pos de nuestros sueños. Hoy querría empezar a subsanar esta injusticia siquiera “una miaja” comenzando la sección “Currantes del cine”, y he elegido para ellos a Emilio Ruiz del Río, la persona que ha construido las mejores maquetas de nuestro cine y de parte de todo el orbe cinematográfico. Empezó con Florián Rey, en La aldea maldita y tras conocer a todos los directores patrios comenzó a dar saltitos por el mapa en los sesenta, participando en producciones como Rey de Reyes, Lawrence de Arabia, 55 días en Pekín, La caída del Imperio Romano, Doctor Zhivago o Patton. Cosas del cine también le encontramos en los títulos más traheros y para muchos de culto de nuestro cine como Supersonic man. En los ochenta trabaja mucho en la productora de De Laurentiis (Dune, Conan el destructor, Red Sonja…). En la actualidad sigue en activo y bien activo.

Emilio Ruiz es algo más que un director artístico, es un artista integral, un pintor que se gana la vida con esto del celuloide y más, porque además ha participado en muchas series míticas(Fortunata y Jacinta) y spots publicitarios (¿os acordáis de ese en el que muchas estrellas jugaban al fútbol en un monasterio para la birra El Águila?).

Este breve post tiene vocación de continuidad, quiere ser el primero de una serie de modestos homenajes a esos profesionales sin cara que nos hacen la vida más fácil durante hora y media

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  1. domingo
    14/11/2008 at 10:40 Permalink

    Hola a todos, m nombre es Domingo Lizcano, el año pasado participé en el rodaje de un documental que se estrena el próximo 21 de Noviembre en Madrid y Barcelona (cines Verdi). Dirigido por Sigfrid Monleon “El ultimo truco” un homenaje al maquetista Emilio Ruiz del Rio.
    Durante noventa minutos, es el mismo Emilio Ruiz el que nos lleva de la mano desde los inicios de su carrera en los años 40, mostrándonos los entresijos de un oficio ya perdido en el tiempo, los trucajes con maquetas, perspectivas forzadas y maquetas pintadas en primer termino, todo ello directamente en cámara, nada de postproducción ni efectos digitales. Un arte extinto en el que se especializó desde sus comienzos en 1942, y en el que llego a ser uno de los máximos exponentes mundiales, siendo requerido en la mayoría de las películas extranjeras rodadas en España, hasta su fallecimiento en el 2007, pocas semanas después de terminar el rodaje del documental.
    En su filmografía que abarca unas 500 películas destacan títulos como Goyescas(1942), Locura de amor(1948), Mister Arkadin (1955), El coloso de Rodas (1959), Lawrence de Arabia (1960), La caída del imperio romano(1961), Doctor Zivago (1965), Patton (1970) , El viaje fantástico de Simbad(1973) Operación Ogro (1978), Conan el bárbaro( 1981), Dune (1984), Acción mutante (1992), La niña de tus ojos (1998) ,Soldados de Salamina ( 2002), o El laberinto del Fauno(2006).
    El documental, cuenta con apariciones de profesionales de la talla de Ray Harryhausen, Fernando Trueba, Guillermo del Toro, Rafaella De Laurentiis, o Enzo Castellari.

    El documental producido por Andres Santana (Aiete Ariane) ha sido presentado en varios festivales de cine (Malaga, Valladolid, Roma, Jaén) y ofrece una oportunidad única de explorar la obra de uno de los más internacionales y exitosos artistas de nuestra industria del cine, que sin embargo es un gran desconocido para la mayoría del público. Al fin y al cabo, su trabajo, al contrario de el de otros, consistía en ser invisible, pasar desapercibido y que sus maquetas se confundiesen con la realidad.
    Yo tuve la suerte de trabajar con Emilio en varias ocasiones, y además de ser un genio de los trucajes, era una persona encantadora y amable, con un gran sentido del humor y muy, muy trabajador
    Un documental muy recomendable para todos los amantes del cine.

    Domingo